Un poco de historia

De vuelta a Barcelona después de años en Estados Unidos y Canadá, Antoni Bosch, siguiendo la tradición familiar (Librería de Agustín Bosch, 1889; Librería Bosch; Bosch, casa editorial, 1926), crea la editorial 2Cultures en septiembre 1976. Las “dos culturas” de C.P. Snow inspiran tanto el nombre de la nueva editorial como su contenido: la editorial pretende crear un catálogo que haga de puente entre las humanidades y las ciencias. Pero tras constatar que el nombre 2Cultures no era correctamente interpretado, decide dar a la editorial su propio nombre y, con ello, un sello más personal.

Recortes de prensa

La editorial, con el nuevo nombre de Antoni Bosch editor, se articula en tres ejes, ciencia, ensayo literario-artístico y música, e incorpora como directores de colección al compositor J. M. Mestres Quadreny (para la música contemporánea) y a Jaume Vallcorba, entonces profesor en Burdeos y posteriormente editor de Quaderns Crema y Acantilado. El propio Antoni Bosch se ocupa de las colecciones de ciencia.
El catálogo de la editorial Antoni Bosch editor de primavera 1978 muestra una considerable ambición; desmesurada, como el futuro se encargaría de demostrar. En este catálogo se llegan a contar 89 títulos, bien publicados, bien en preparación. En realidad, sólo acabarían viendo la luz 43 de ellos en los siguientes dos años: obras de Pere Gimferrer, Mariscal, Quim Monzó y Joaquim Molas, poesía de Rafols Casamada o Vicenç Andrés Estellés y traducciones de Francis Crick, Ezra Pound, Anton Webern o John von Neumann. También se inicia la publicación de una revista cultural, Quaderns Crema.

En 1979 Antoni Bosch decide centrar su labor editorial en la publicación de libros de ciencia, música y economía (su especialidad profesional) y cede la colección Quaderns Crema de títulos en catalán a Jaume Vallcorba, quien la convierte en una nueva editorial con este mismo nombre.
A partir de este momento la colección de economía adquiere un notable peso en el catálogo de Antoni Bosch editor y, en este ámbito, se publican, entre otras, obras de un buen número de premios Nobel, como Gérard Debreu, Tjalling Koopmans, Paul Krugman, Edmund S. Phelps, Joseph E. Stiglitz, Alvin Roth y Joshua D. Angrist. La ciencia continúa teniendo una fuerte presencia —con obras de Albert Einstein, Santiago Ramón y Cajal, Richard Feynman—, mientras siguen apareciendo algunos títulos de música —Iannis Xenakis, Josep Soler— y de ensayo literario —Wayne C. Booth, Cecil Maurice Bowra, C.S Lewis, Lily Litvak—.

Libros de la colección de economía

Anna Monjo, Marta Lorés, Olga Vilanova e Isabel Cruz habían sido editoras de Antoni Bosch editor en años anteriores. Año 1998

Actualmente, en el catálogo predominan los títulos de economía (entendida en sentido amplio, incluyendo desde Abundancia de Diamandis y Kotler hasta libros de texto como el de Acemoglu, Laibson y List, pasando por obras de Singer y Sumption); adquiere mayor cabida la divulgación científica (Deamer, Reich, Tegmark o Trivers); y repuntan de nuevo los títulos de música (Goodall, Michotte o Swafford). Todo ello con la misma voluntad de dar a conocer obras que ofrezcan al lector una visión amplia y transversal de la cultura, más allá de las categorías al uso.

No es casual que la editorial adoptara desde sus inicios la imagen del ouroboros —que tan bien simboliza, en último término, el impulso omnicomprensivo del conocimiento y la vida— como logotipo. Casi universal, esta serpiente que se devora a sí misma es uno de los motivos artísticos más antiguos que se conocen y ha estado presente en culturas de Europa, América, África y Oceanía. Se cree que el ouroboros encuentra su origen en el deseo de los seres humanos de finales del Neolítico de representar un tipo de aurora especialmente intensa que se producía en aquella época, un fenómeno provocado por cierta inestabilidad atmosférica y cuya visión habría llevado a aquellos hombres a preguntarse por el límite más exterior del mundo.
Más allá de estas hipótesis, sí sabemos que el tema proliferó en Egipto y se extendió al mundo clásico durante el período helenístico. Fue entonces asociado al dios Sol, a la creación del mundo y a los océanos primigenios. Con el paso del tiempo, se asimiló en otras culturas y su sentido se sofisticó: fue utilizado para representar el ciclo zodiacal, el proceso alquímico y la eternidad (el tiempo sin principio ni fin, un instante absoluto y circular).
Tal vez inspirado por una aurora, el ouroboros ha encendido la imaginación humana desde nuestro pasado más remoto. Y quizá existan algunos libros alimentados hoy también por ese mismo fuego.

Equipo actual de Antoni Bosch editor en el jardín de la editorial. De izquierda a derecha: Antoni Bosch, Helena Rosa, Elena Cano, Sara Sánchez. Mayo 2024

Nuevas generaciones: Levin Bosch-Rosa, 6 años, Berlín 2022